miércoles, 29 de abril de 2015

Tan cerca, tan lejos

Me envían desde Tenerife una imagen del Universo.

Me gusta así, en blanco negro. Está en las antípodas de las imágenes que solemos ver de planetas y galaxias, rebozadas de colores saturados. Supongo que es una técnica que ayuda a los científicos. En cambio, a mí me gusta pensar el Universo en blanco y negro. Un espacio infinito dotado de grandeza, un todo sublime que despierta nuestras quimeras. Es la perfecta belleza que asoma como fondo de nuestros sueños. Es el ruido mudo que invade de forma persistente lo que acontece en su imperio.

Supongo que el Hubble, con sus nuevas gafas, está detrás de esta maravilla. Los navegantes del XXI ya no acarician las olas, porque ahora toca soñar con lo inconcebible.

Sueño que paseo con Robert Walser por una calle bulliciosa, en plena hora comercial. Pasos rápidos, conversaciones banales, teléfonos móviles que vocean a su alrededor lo que a  nadie le interesa, niños que juegan, adultos que entran y salen de tiendas, tertulias espontáneas en las plazas. Hay vida, también ruido feo. 

Los dos tenemos la costumbre de mirar al techo de las calles cuando caminamos. Es ese trozo de paraíso que los humanos aún no hemos podido alcanzar. Los fragmentos frágiles de cielo urbano aún pertenecen al terreno de la fantasía. Afortunadamente aún no sabemos movernos libres sin pisar el suelo.

© 2015 Eduardo Ruigómez - Pesadilla terrenal

Cuando acabamos el paseo, salimos del letargo emocional, cerramos los sueños, abrimos los sentidos. Es el turno de regresar a la realidad. Tan cerca del infinito que no sabemos cómo alcanzar el paraíso.






martes, 17 de marzo de 2015

La perpetua mímesis que puebla el universo de duendes entrañables

La fantasía inunda el mundo que nos rodea. Basta con mirar hacia arriba cuando caminamos, da igual que sea una calle bulliciosa o un prado refulgente. Mirar de forma inocente proporciona sorpresas agradables, transformando el significado de lo que vemos. ¿Cómo interpretamos lo que vemos, si lo real queda mediatizado por las emociones que provocan nuestros sentidos? Una nube puede ser un borrego y un borrego ser una nube. Hay magia a nuestro alrededor. Basta con abrir los ojos y ejercitar la mirada abierta. Toc toc.

© 2015 Fotografía de Eduardo Ruigómez - Borreguito de algodón (2015)

© 2015 Fotografía de Eduardo Ruigómez - Nubecillas blancas (2015)

sábado, 14 de marzo de 2015

Beaufort Sea

"We were sitting on a rock, two hours by boat north of Igloolik—me and an Inuit man who had been given the task of taking me from Igloolik to a location a few hours away across the water, out on the land. We were heading to a summer camp set up by Inuit filmmaker Zacharias Kunuk and his colleague Norman Cohn, who were making a video about fish trapping, recording the ancient technology that had allowed for survival in this austere environment for millennia. I would be joining them..." (sigue leyendo el artículo de la revista Canadianart)

Instalación de Kevin Schmidt's - Una valla con mensajes en el Northwest Passage.
Fijada en el hielo estacional del Beaufort Sea (20 km al norte de Tuktoyaktukm, los Northwset Territories (2010).
Fotografía de Tytus Hardy.

Desde otra perspectiva, acaba de editarse el libro Apuntes sobre el Ártico, de Vicente López-Ibor Mayor, Luis Francisco Martínez Montes y Emilio Sánchez de Rojas Díaz, y prologado por Claudio Aranzadi. Es una lectura ágil, que nos acerca de forma amena a una zona estratégica sobre la que asoman diferentes intereses estratégicos que pueden alterar su perfil actual.

Portada del libro Apuntes sobre el Ártico.
<<Aunque tradicionalmente el Ártico ha sido considerada una región remota y secundaria en la conformación y evolución de los equilibrios globales de poder, Vicente López-Ibor Mayor, Luis Francisco Martínez Montes y Emilio Sánchez de Rojas Díaz dan un giro en esta obra a esa concepción equivocada y analizan el papel que dicha zona ha desempeñado a lo largo de la historia: una nada desdeñable función en la estrategia de las grandes potencias desde los inicios de la Edad Moderna. Además, repasan también la dimensión ártica (o, más propiamente, periártica) de España, prácticamente ignorada, pero no por ello menos fascinante. La perspectiva de estos conocedores de la materia da algunas claves del lugar que el Ártico, en razón de su localización y de sus recursos, siempre tuvo, como hipótesis o realidad, y muy probablemente tendrá en la geopolítica internacional del siglo XXI. Asimismo, estos tres expertos razonan sobre su presente y su futuro repasando su cambiante geopolítica, el factor energético y la geoeconomía, la seguridad y los conflictos, y la visión desde el Derecho Internacional.>>


sábado, 21 de febrero de 2015

miércoles, 18 de febrero de 2015

Historias de Filadelfia


Norman C. Reeves - Acuarela del edificio para
Building for N. W. Ayer & Son, Inc, Philadelphia
La historia del edificio The Ayer construido por Ralph B. Bencker comienza mucho más atrás del momento de su construcción en 1928. Tenemos que remontarnos a 1869, año en el que Francis Wayland Ayer, con sólo 21 años, funda la agencia de publicidad N. W. Ayer & Son.

En sus inicios ejercieron de representantes de periódicos religiosos. Diez años más tarde dieron un salto grande al entrar en el negocio de la publicidad. 1892 es el comienzo de los equipos de redacción y diseño organizados a través de equipos creativos, como los entendemos en las agencias actuales. 

Y lograron el mayor reconocimiento en la historia de la publicidad.

La tendencia cambió a finales de los años '60, cuando un nuevo modelo de agencias irrumpió en el mercado: más pequeñas y ágiles, orientadas a mercados segmentados en función de los diferentes tipos de consumidores. La consecuencia de esa evolución afectó de lleno a N. W. Ayer & Son, que poco a poco fue perdiendo su predominio en el sector. 

Tras un escándalo relacionado con su campaña de reclutamiento para el Ejército durante la guerra de Vietnam, la agencia terminó fusionándose con D'Arcy Masius Benton & Bowles (DMB&B), el primero de una serie de movimientos a la baja en el sector.

La historia termina con la decisión de compra por Publicis de los activos de N. W. Ayer & Son, y cerró las oficinas en 2002. En 2005, el edificio de la agencia en Filadelfia se vendió, conviertiéndose en un bloque de viviendas lujosas.


© 2013 Fotografías de Eduardo Ruigómez - Vistas desde el interior de The Ayer, Filadelfa

viernes, 13 de febrero de 2015

Rafael Argullol: la lucidez y memoria




<< Primero hubo rumores, luego incertidumbre y desconcierto; finalmente, escándalo y temor. Lo que estaba a flor de piel se hundió en la espesura de la carne, atravesando todo el organismo hasta revolver las entrañas. Lo que permanecía en la intimidad fue arrancado por la fuerza para ser expuesto a la obscenidad de las miradas. Con la excepción convertida en regla se hizo necesario promulgar leyes excepcionales que se enfrentaran a la disolución de las normas. Las voces se volvieron sombrías cuando se constató que la memoria acudía al baile con la máscara del olvido. Y en el tramo culminante del vértigo las conciencias enmudecieron ante la comprobación de que ese mundo vuelto al revés, en el que nada era como se había previsto que fuera, ese mundo tan irreal era, en definitiva, el verdadero mundo.

Y, sin embargo, antes de que los extraños sucesos se apodaran de ella, se trataba de una ciudad próspera que formaba parte gozosamente de la región privilegiada del planeta...>>
Rafael Argullol - La razón del mal (Editorial Acantilado) - Premio Nadal en 1993

lunes, 9 de febrero de 2015

El desgarro de la expresión de Chloë estremece mi ánimo

© The New York Times - Chloë Moretz (2010)
Kathy Ryan/The New York Times - Chloe Moretz filmed and photographed in London

Video de Chloë Moretz


© The New York Times - Fourteen Actors Acting
© The New York Times - Fourteen Actors Acting

lunes, 12 de enero de 2015

Primeras pruebas en color de Kodak con imágenes en movimiento

© Kodak - Pruebas en 1922
               
Más sobre Kodak en 1:1 Photo Magazine
                                                              
                  
© Kodak 1922 - Fotograma de Kodachrome Film Test

domingo, 7 de diciembre de 2014

Otoño cansado

© Eduardo Ruigómez - Otoño cansado (2014)


OTOÑO

En llamas, en otoños incendiados,
arde a veces mi corazón,
puro y solo. El viento lo despierta,
toca su centro y lo suspende
en luz que sonríe para nadie:
¡cuánta belleza suelta!

Busco unas manos,
una presencia, un cuerpo,
lo que rompe los muros
y hace nacer las formas embriagadas,
un roce, un son, un giro, un ala apenas;
busco dentro mí,
huesos, violines intocados,
vértebras delicadas y sombrías,
labios que sueñan labios,
manos que sueñan pájaros...

Y algo que no se sabe y dice «nunca»
cae del cielo,
de ti, mi Dios y mi adversario.

 
Octavio Paz


AHORA NO TIENES, CORAZÓN EL VUELO...

Ahora no tienes, corazón, el vuelo
que te llevaba a las más altas cumbres.

Lates, reptante, entre las hojas secas
del amarillo otoño.

¿Y hasta cuándo en la secreta larva de ti?

¿ Volverás a nacer en la mañana,
a respirar la frialdad del aire
donde hay un pájaro?
                                              ¿Lo oyes?

Canta arriba, en las cimas,
como tú, como entonces.

Tú eres sólo latir cobijado en lo oscuro.

Al pájaro que fuiste dedicas este canto.


José Ángel Valente

miércoles, 3 de diciembre de 2014

El miedo a la muerte

Pedro Ruigómez Lobato* escribe sobre la muerte. Nos propone enfrentarnos al hecho irrevocable de la muerte con naturalidad: aprender a convivir con ella. La vida es un viaje que hay que disfrutar intensamente. Como la fotografía de Pedro sobre una obra de Asun Santiago, today is a gift. Así arranca su canto a la vida cuando habla de la muerte: 

<<Menudo día has tenido. No solo ha sido estresante, si no que llevas unos cuantos seguidos así y lo único que quieres es descansar. Se acerca la medianoche. Te vas a dormir. Apagas la luz. Todo está negro, ni un resquicio de luz. Da igual que estés con los ojos cerrados o abiertos, navegas en la oscuridad. Lo único que te ata al mundo real es alguna sensación corporal, como el tacto de las sábanas, la respiración o el latido de tu corazón; y, por supuesto, tu pensamiento...>> 
(leer el texto completo publicado)

*Psicólogo y cinéfilo (director y guionista)

© 2011 Fotografía de Pedro Ruigómez Lobato - Detalle de una obra de Asun Santiago

© 2013Fotografía de Eduardo Ruigómez - Ave Féni


lunes, 1 de diciembre de 2014

25 años de la caída del muro de Berlín

Imagen del documental de TVE2: 25 años de la caída del muro de Berlín

TILDA SWINTON


Open doors
Opne eyes
Open ears
Open air
Open country
Open season
Open fields
Open hearts
Open minds
Open locks
Open borders
Open future
Open sky
Open arms
Open Sesame!

- - -
Imagen del documental de TVE2: 25 años de la caída del muro de Berlín

Ojos abiertos
Oídos abiertos
Aire libre
País abierto
Temporada abierta 
Campos libres
Corazones abiertos
Mentes abiertas
Cerraduras abiertas
Futuro abierto
Cielo abierto
Abrazos abiertos
¡Sésamo, ábrete!

Ver documental



domingo, 30 de noviembre de 2014

El conejo Bernard, contagiado del mal de la obsolescencia programada

En plena fiebre del Viernes negro, el conejo Bernard está cansado y dimite de sus funciones. Aunque no sabe lo que es la obsolescencia programada, es uno más de los miles de víctimas de esa pandemia consumista.

© 2014 Fotografía de Eduardo Ruigómez - El conejo Bernard

martes, 11 de noviembre de 2014

El mundo sin las abejas

Interstellar, de Cristopher y Jonathan Nolan, se atreve con los viajes interestelares. Me interesa especialmente el punto de partida: la necesidad urgente de organizar una expedición al otrolado delUniverso cuyo objetivo sea localizar un planeta afín a la Tierra que pueda ser conolizado.
 
La película escenifica un futuro impreciso, aunque cercano, en el que nuestro planeta se enfrenta a la hambruna global como consecuencia del deterioro del habitat. Poco a poco han ido desapareciendo los cultivos debido a plagas, a las que se suceden tormentas de polvo espectaculares. Como consecuencia de ese escenario desesperado, en el que el maíz representa casi de forma única la fuente de alimentación, la situación se hace insostenible.
 
¿Es posible que haya cierto paralelismo inquietante en la actualidad con el fenómeno de la desaparición de las abejas? Video Un mundo sin abejas de TVE - El Escarabajo Verde.
 
© Eduardo Ruigómez - La cosecha (xilografía años '60).

miércoles, 29 de octubre de 2014

¿A quién pertenece el significado de las palabras e imágenes?



Alfabeto fenicio
La construcción de una frase cualquiera es susceptible de aceptar diferentes interpretaciones, más o menos coincidentes. Lo que el emisor quiere transmitir puede ser entendido por el receptor de otra forma, incluso opuesta.

Una frase es un mundo abierto. Generalmente abarca unas cuantas palabras para expresar una idea (salvo excepciones como Joyce). Otro escritor irlandés, John Banville, galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de las Letras 2014, expresa en su discurso dentro de la ceremonia de entrega  de los premios la ambigüedad que podemos encontrar en una frase cualquiera: <<El lenguaje de las frases abraza la realidad en un esfuerzo incesante por abarcarla, contenerla, expresarla. Vano esfuerzo, como debe ser. La esencia de la realidad se encuentra, esencialmente, fuera de nuestro alcance>>.
   
Una imagen es mucho más precisa, sea cual sea la representación del objeto, real o imaginario, porque tiene más información. La memoria visual es inmediata y nuestro cerebro la recuerda con precisión. Una imagen con alta calidad de 75x50 cm a 300 de resolución contiene 300 millones de bytes, mientras que la primera parte de Don Quijote de la Mancha requiere bastantes horas para leerla, y ocupa poco más de 1 millón de bytes. 

© Eduardo Ruigómez - Historia visual (2014)
Y sin embargo, parece claro que el espacio de la imagen carece de la ambiguedad del lenguaje oral, capaz de alcanzar cotas altas de expresión y flexibilidad, siempre dentro de un marco de flexibilidad que dinamiza la comunicación.

En Fahrenheit 451, película de ciencia ficción dirigida por François Truffaut, basada en la novela homónima de Ray Bradbury, podemos encontrar la ambición utópica de un mundo liberado de las letras, suplantadas de forma radical por una comunicación a través de imágenes.

Lo que en principio enriquece el lenguaje, sea textual o visual, requiere el esfuerzo del emisor y receptor para entenderse. ¿A quién pertenece el significado de las palabras?, ¿a quién pertenece el significado de las imágenes?, ¿al emisor, al receptor, o a los dos?

martes, 14 de octubre de 2014

Adiós Kowasa, adiós

Entrada a la librería y galería de Kowasa en Barcelona
  
Conocí a Hubert de Wangen a finales de 2012 en Barcelona. Me reuní con él para hablar sobre un proyecto de exposición en su galería dentro del espacio de Kowasa, una de las mejores librerías especializadas en fotografía que he conocido. Enseguida me sorprendió el cálido espíritu de su personalidad, la mejor expresión de un hombre tranquilo. Comentamos las imágenes que le iba mostrando, imágenes de fractura, de fin de un sueño dorado que se marchita, el quebranto de una época que arroja sus tesoros a la indolencia. 

Mientras observaba su mirada atenta, escrutaba en sus ojos señales de aprobación que relajaran mi ansiedad. Cuando él hablaba, dejaba asomar un cierto poso de melancolía. A pesar de su implicación, presentí enseguida que mi presencia en aquél espacio era tardía, quizás cinco o seis años de retraso. 

Me habló de las dificultades que tenía para mantener Kowasa. Y así ha sido: primero se desvaneció la galería y ahora se anuncia el cierre de la librería para final de año. A pesar de ello, me incorporó al programa de exposiciones de 2013, con la esperanza de poder mantener un tiempo más la galería. Pero no fue así, y la exposición no llegó a estrenarse.

Al final, el título de mi exposición, Frágil (El ruido metafísico de los sueños), resultó ser un presagio de los tiempos ruinosos en los que nos invade la desorientación y el abandono.

Deseo mucha suerte a Hubert, a Sandra y a todo el equipo de Kowasa. Podéis estar orgullosos de vuestra hazaña.

- - -

Frágil (El ruido metafísico de los sueños) - Fragmento 
Eduardo Ruigómez 
2012
 
<<El viaje que nos modela derrama a nuestros pies caminos sinuosos.
Las grietas de la ruta son las arrugas de nuestra piel curtida.
Soportamos el peso que nos vence con la esperanza del visionario.

Ni Belleza sin Infierno, ni Poesía sin Baudelaire, ni Alma sin Cerebro.
¿Puedo pensar que el ruido existencialista es parte consustancial de lo que hacemos?
El ruido como metástasis motorizada de nuestro frágil cerebro.>>

martes, 7 de octubre de 2014

Forty Portraits in Forty Years

Si no pudisteis visitar la exposición de Nicholas Nixon hace unos años en la Fundación Mapfre, os recomiendo este reportaje actualizado con la incorporación de los últimos retratos de la serie The Brown Sisters:
http://www.nytimes.com/interactive/2014/10/03/magazine/01-brown-sisters-forty-years.html?ref=magazine

Disfrutad con esta serie apasionante, una delicada reflexión sobre el paso del tiempo.

Libro de Nicholas Nixon - Las hermanas Brown


Forty Portraits in Forty Years

Nicholas Nixon was visiting his wife’s family when, “on a whim,” he said, he asked her and her three sisters if he could take their picture. It was summer 1975, and a black-and-white photograph of four young women — elbows casually attenuated, in summer shorts and pants, standing pale and luminous against a velvety background of trees and lawn — was the result. A year later, at the graduation of one of the sisters, while readying a shot of them, he suggested they line up in the same order. After he saw the image, he asked them if they might do it every year. “They seemed O.K. with it,” he said; thus began a project that has spanned almost his whole career. The series, which has been shown around the world over the past four decades, will be on view at the Museum of Modern Art, coinciding with the museum’s publication of the book “The Brown Sisters: Forty Years” in November.

Who are these sisters? We’re never told (though we know their names: from left, Heather, Mimi, Bebe and Laurie; Bebe, of the penetrating gaze, is Nixon’s wife). The human impulse is to look for clues, but soon we dispense with our anthropological scrutiny — Irish? Yankee, quite likely, with their decidedly glamour-neutral attitudes — and our curiosity becomes piqued instead by their undaunted stares. All four sisters almost always look directly at the camera, as if to make contact, even if their gazes are guarded or restrained.

Susan Minot is a novelist and short-story writer

The New York Times - October 2014

domingo, 14 de septiembre de 2014

Montgó

Frente a una vestal que alimenta el fuego destructor, el parque que une a Denia y Jávea se rinde a la acción de la sacerdotisa. Arden 444 hectáreas del parque natural del Mongó. Todos nos quemamos con el Montgó. Tenemos que frenar la desertización de nuestros bosques. Si ellos mueren, morimos todos.

El Montgó emprende la senda tranquila del ir envejeciendo.

© Eduardo Ruigómez - Parque natural del Montgó  (2009)

sábado, 13 de septiembre de 2014

Helios

"Brave Helios wake up your steeds, Bring the warmth the countryside needs."

Mengs - Helios como personificación del mediodía (1765)


































 

THE DAY BEGINS

Cold-hearted orb that rules the night,
Removes the colours from our sight.
Red is grey and yellow white,
But we decide which is right.
And which is an illusion?
Pinprick holes in a colourless sky,
Let insipid figures of light pass by.
The mighty light of ten thousand suns,
Challenges infinity and is soon gone.
Nighttime, to some, a brief interlude,
To others, the fear of solitude.
Brave Helios wake up your steeds,
Bring the warmth the countryside needs.


The Moody Blues - Days of Future Passed (1967)

jueves, 11 de septiembre de 2014

La mirada al pasado en tiempos de crisis

Mientras Ernest Renan vocea la apatía de una sociedad cansada y lanza mensajes que despierten ilusión, el movimiento prerrafaelista observa por el retrovisor con la mirada nostálgica puesta en el Renacimiento. La decadencia tiene estos tics de mirada bífida, hacia atrás y hacia adelante, con el riesgo de caer en la pasividad que provoca el desconcierto reinante.

Merece la pena una o dos visitas a la exposición Alma-Tadema y la pintura victoriana en el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid. Un cuadro de Sir John Everett Millais, La corona del amor, nos muestra a una pareja en la que el hombre avanza con decisión hacia adelante mientras lleva en brazos a su amante. Ella, orientada hacia atrás, se sujeta con los brazos alrededor de su cuello, al que parece leer en sus ojos el destino que les espera. Mientras tanto, el frufrú de su vestido de seda lanza los gemidos del amor conquistado y la seguridad perdida en la lejanía.

El miedo y la esperanza, la incertidumbre de lo desconocido y la certeza de lo sabido, toda la puesta en escena despierta la tensión de los tiempos victorianos.


John Everett Millais - The crown of love (1875)

The Crown Of Love

O might I load my arms with thee,
Like that young lover of Romance
Who loved and gained so gloriously
The fair Princess of France!

Because he dared to love so high,
He, bearing her dear weight, shall speed
To where the mountain touched on sky:
So the proud king decreed.

Unhalting he must bear her on,
Nor pause a space to gather breath,
And on the height she will be won;
And she was won in death!

Red the far summit flames with morn,
While in the plain a glistening Court
Surrounds the king who practised scorn
Through such a mask of sport.

She leans into his arms; she lets
Her lovely shape be clasped: he fares.
God speed him whole! The knights make bets:
The ladies lift soft prayers.

O have you seen the deer at chase?
O have you seen the wounded kite?
So boundingly he runs the race,
So wavering grows his flight.

- My lover! linger here, and slake
Thy thirst, or me thou wilt not win.
- See'st thou the tumbled heavens? they break!
They beckon us up and in.

- Ah, hero-love! unloose thy hold:
O drop me like a cursed thing.
- See'st thou the crowded swards of gold?
They wave to us Rose and Ring.

- O death-white mouth! O cast me down!
Thou diest? Then with thee I die.
- See'st thou the angels with their Crown?
We twain have reached the sky.
- See more at: http://allpoetry.com/The-Crown-Of-Love#sthash.apQ4qvFe.dpuf
 














































THE CROWN OF LOVE 
George Meredith
1859


O might I load my arms with thee,
Like that young lover of Romance
Who loved and gained so gloriously
The fair Princess of France!

Because he dared to love so high,
He, bearing her dear weight, shall speed
To where the mountain touched on sky:
So the proud king decreed.

Unhalting he must bear her on,
Nor pause a space to gather breath,
And on the height she will be won;
And she was won in death!

Red the far summit flames with morn,
While in the plain a glistening Court
Surrounds the king who practised scorn
Through such a mask of sport.

She leans into his arms; she lets
Her lovely shape be clasped: he fares.
God speed him whole! The knights make bets:
The ladies lift soft prayers.

O have you seen the deer at chase?
O have you seen the wounded kite?
So boundingly he runs the race,
So wavering grows his flight.

- My lover! linger here, and slake
Thy thirst, or me thou wilt not win.
- See'st thou the tumbled heavens? they break!
They beckon us up and in.

- Ah, hero-love! unloose thy hold:
O drop me like a cursed thing.
- See'st thou the crowded swards of gold?
They wave to us Rose and Ring.

- O death-white mouth! O cast me down!
Thou diest? Then with thee I die.
- See'st thou the angels with their Crown?
We twain have reached the sky.

The Crown Of Love

O might I load my arms with thee,
Like that young lover of Romance
Who loved and gained so gloriously
The fair Princess of France!

Because he dared to love so high,
He, bearing her dear weight, shall speed
To where the mountain touched on sky:
So the proud king decreed.

Unhalting he must bear her on,
Nor pause a space to gather breath,
And on the height she will be won;
And she was won in death!

Red the far summit flames with morn,
While in the plain a glistening Court
Surrounds the king who practised scorn
Through such a mask of sport.

She leans into his arms; she lets
Her lovely shape be clasped: he fares.
God speed him whole! The knights make bets:
The ladies lift soft prayers.

O have you seen the deer at chase?
O have you seen the wounded kite?
So boundingly he runs the race,
So wavering grows his flight.

- My lover! linger here, and slake
Thy thirst, or me thou wilt not win.
- See'st thou the tumbled heavens? they break!
They beckon us up and in.

- Ah, hero-love! unloose thy hold:
O drop me like a cursed thing.
- See'st thou the crowded swards of gold?
They wave to us Rose and Ring.

- O death-white mouth! O cast me down!
Thou diest? Then with thee I die.
- See'st thou the angels with their Crown?
We twain have reached the sky.
- See more at: http://allpoetry.com/The-Crown-Of-Love#sthash.apQ4qvFe.dpuf

viernes, 15 de agosto de 2014

El frufrú de un vestido de seda

Ernest Renan
<<Nuestro siglo no se está moviendo ni hacia lo bueno ni hacia lo malo: simplemente se dirige hacia la mediocridad>>. Podría ser una cita de la actualidad y sin embargo pertenece al académico francés Ernest Renan, para proclamar el pesimismo de una sociedad cansada cuando ya el siglo XIX empieza a desvanecerse. Tiene claro que es el momento de implicar a las nuevas generaciones. Es necesario escapar de una inercia que contagia la rutina en los diferentes ámbitos de la sociedad. Fallan los estímulos, hay miedos basados en los tiempos revueltos del pasado, el desarrollo insaciable de las empresas fruto de la Revolución Industrial, la desorientación de la fe y el surgimiento de nuevas clases sociales. Huele a cierta deriva en cuestiones de civilización.

© 2013 Eduardo Ruigómez


Pienso en imágenes que reflejen esa sensación de avance sin ruta, como la de un marinero en la niebla: el marinero rema de forma intuitiva, y aunque no vea nada, sí oye el agua. Cada movimiento es un sonido mudo que descifra el contexto, pero no resuelve.

O la bailarina y el frufrú de su vestido de seda cada vez que roza al moverse: se desliza suavemente, evoluciona pasos de danza en un círculo infinito, mientras la melodía mantiene la magia a flote. El frufrú nos mantiene alertos, curiosos. Aún así el tiempo se atasca y surge una sensación de déjà vu...

Un fin de siglo desorientado, durmiendo en la dulce angustia del privilegiado y la urgencia de salidas de progreso.
© 2011 Eduardo Ruigómez


jueves, 7 de agosto de 2014