martes, 10 de julio de 2018

Montgó

Hace tiempo que quería escribir sobre una montaña especial y mágica: el Montgó. Y hoy era el día ideal, así que he empezado a desarrollar una aproximación sobre el Montgó con la intención de dar a conocer a las personas que aprecian la grandeza de los montes. 

He reunido datos sobre el Montgó y me he encontrado en los periódicos la noticia del incendio que desde ayer ya ha arrasado seis hectáreas de momento. Y la buena noticia es que afortunadamente a media tarde de ayer quedó estabilizado.

El parque natural del Macizo del Montgó constituye un parque natural situado en el noreste de la provincia de Alicante, que protege el macizo del mismo nombre, cuya máxima altitud es de 753 m.

Información de la Oficina de turismo de Dénia: "En 1987 fue declarado Parque Natural. El Parque, que posee una superficie de 2.117 ha. y está comprendido entre Denia y Xàbia. Alberga más de 650 especies de flora y vegetación. En cuanto a la fauna presente en el Parque natural, ésta está íntimamente  ligada a estas unidades paisajísticas y a las comunidades vegetales que se desarrollan en ellas."


© Eduardo Ruigómez1 Vista del Montgó desde Denia en julio de 2018


© Eduardo Ruigómez - 2 Vista del Montgó desde la ciudad de Denia en julio de 2018


© Eduardo Ruigómez - 3 Vista del Montgó desde la ciudad de Denia en julio de 2018

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Opiniones:


María Peiró

El Montgó es uno de los tesoros de la ciudad de Dénia, siendo declarado parque natural en el 1987, a raíz de su fauna, su flora y sus valores paisajísticos.

En este parque encontramos más de 600 especies vegetales, repartidas entre 753 m. De altitud. Destacan el coscojar, el cantuesar, el hinojo marino, la violeta roquera valenciana, la escabiosa rupestre, la Sabina negra o el palmito.


Respecto al mundo animal destacan aves como la gaviota patiamarilla o la gaviota de audouin, y diversos rapaces, reptiles, anfibios y mamíferos (conejos, ginetas, lirones, ...)


El Montgó ofrece varias rutas de senderismo con las que disfrutar además del paseo, de una vistas maravillosas tanto de la montaña como del mar que encontramos a sus pies.

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Paco Nadal

Un gigante de piedra en la costa alicantina

Un enorme centinela de piedra emerge de repente en la llanura de naranjos, cerca de la costa de Jávea y Denia. Para los geólogos, el Montgó es el resultado de un plegamiento ocurrido hace unos 10 millones de años, cuando el continente africano y el europeo chocaron; las placas horizontales que yacían bajo el mar se fracturaron y las zonas más frágiles emergieron a la superficie. Pero para los amantes del senderismo y el montañismo es un gigante atractivo y solitario en medio de la llanura alicantina, que pide a gritos ser ascendido hasta su cumbre. La característica silueta del Montgó, vigía silencioso de todos los avatares históricos ocurridos en esta orilla del Mediterráneo, separa los municipios alicantinos de Jávea y Denia. Es uno de los parques naturales más ricos en flora de la provincia alicantina, con 600 especies vegetales diferentes, entre ellas pino carrasco, cantueso, coscoja e hinojo marino.


Carlos Selva

El sol ya ha hecho su trabajo. Una tarde de verano cuando las temperaturas suben y la humedad y el calor aprietan no hay mejor forma de sufrirlo, que aprovechando las horas frías del día al aire libre.

 

toni cheli


martes, 5 de junio de 2018

Otra forma de reciclar plástico

Los gusanos de la harina son los nuevos campeones en las apuestas de comer plástico

The Economist - 26 de mayo de 2018


La producción de PLÁSTICO se ha triplicado en los últimos 25 años, y el desorden que causa ha aumentado proporcionalmente. Reciclar es una opción. Otra es la biología, y con eso en mente, los investigadores han estado buscando criaturas que puedan digerir plásticos. Varias especies de hongos y bacterias pueden hacer el trabajo, pero solo lentamente. Ahora, Anja Brandon, una estudiante de la Universidad de Stanford, y su supervisor de investigación, Craig Criddle, descubrieron que las bacterias en las entrañas de los gusanos de la harina pueden degradar los polímeros mucho más rápidamente.

Otros investigadores ya habían descubierto que los gusanos de la harina pueden digerir un plástico en particular llamado poliestireno. La Sra. Brandon y la Dra. Criddle se preguntaron si el poliestireno era excepcionalmente apetecible, o si las bacterias en las entrañas de los gusanos también podrían comer otros tipos de plástico. Para verificarlo, recurrieron al polietileno, que es más común que el poliestireno y muy diferente en términos químicos. Si los gusanos también lo encontraran nutritivo, eso sugeriría que sus gustos podrían ser muy útiles.

Como describen en Environmental Science & Technology, los investigadores dividieron sus gusanos en grupos. Algunos recibieron 1,8 gramos de polietileno o poliestireno. Algunos recibieron ambos. Otros tenían sus comidas de plástico complementadas con salvado de trigo. (Se ha encontrado que el salvado de trigo aumenta la velocidad a la que los gusanos de la harina pueden digerir el poliestireno). Un grupo de control de gusanos se alimentó solo con salvado.

Más del 90% de los gusanos sobrevivieron al experimento de 32 días. Los que se alimentaron solo con polietileno lo encontraron muy agradable, puliendo 0,87 de sus 1,8 gramos de ayuda. Eso fue significativamente más que los gusanos que comen poliestireno, que lograron solo 0,57 gramos de la sustancia. Lo mejor de todo fueron los gusanos que recibieron salvado con su plástico. Masticaron 1.1 gramos de polietileno y 0.98 gramos de poliestireno.
Tampoco los insectos simplemente masticaban los plásticos y luego los pasaban en sus heces. En cambio, las reacciones químicas en sus entrañas los convertían en dióxido de carbono. La tasa de conversión fue baja al principio, pero al final del experimento, las lombrices alimentadas con polietileno convertían el 50% de la misma en gas y las que se alimentaban con poliestireno convertían el 45%.

La Sra. Brandon y el Dr. Criddle teorizaron que los ecosistemas bacterianos dentro de las entrañas de los insectos estaban cambiando para adaptarse a sus dietas inusuales. Analizaron los gusanos al final del experimento y compararon la fauna intestinal de los que habían estado comiendo plásticos con la fauna encontrada en el grupo de control. Encontraron grandes diferencias, con varios tipos de bacterias que son más comunes en las entrañas de los gusanos de la harina que habían sido alimentados con plástico.

Los investigadores argumentan que no solo los gusanos de la harina son capaces de digerir una amplia gama de plásticos, sino que la naturaleza proteica de sus bacterias intestinales debería permitirles especializarse en un tipo particular relativamente rápido. Una pequeña población de mil gusanos, calculan, podría llegar a devorar 0,32 gramos de polietileno o 0,28 gramos de poliestireno en un día. Eso todavía no es muy rápido. Pero es más rápido que esperar a que se descomponga en un vertedero.

miércoles, 16 de mayo de 2018

La peseta

La peseta fue la moneda de curso legal en España y sus territorios de ultramar desde su aprobación el 19 de octubre de 1868 hasta el 28 de febrero de 2002, cuando se introdujo el euro. Siguió circulando hasta el 31 de diciembre de 2001 con la consideración legal de «fracción no decimal de euro» y después, provisionalmente, hasta el 28 de febrero de 2002.nota 1​ El 1 de enero de ese año habían entrado en circulación las monedas y billetes de euro, con los que convivió durante dos meses.
En la actualidad, las monedas y los billetes de peseta pueden ser cambiados en cualquier oficina del Banco de España, sin coste adicional alguno, por euros, al tipo de cambio 1 EUR = 166,386 ESP, hasta el 31 de diciembre de 2020. Pasada esa fecha, las pesetas no podrán cambiarse en el Banco de España por ninguna otra moneda de curso legal en la actualidad.
Los primeros billetes de peseta fueron impresos el 1 de julio de 1874.5​ Tenían los valores faciales de 25, 50, 100, 500 y 1000 pesetas. Debido a su elevado valor en la época, sólo estaban destinados a ser manejados por bancos y otras entidades financieras. En total apenas se emitieron dos millones de esta primera serie.
Los billetes emitidos en nuevas series siguieron teniendo estos mismos valores, hasta 1935. Debido a la devaluación de la peseta en aquellos años, y al temor de que el aumento en el precio de la plata pudiera producir la desaparición de las monedas de 5 pesetas (duros de plata) para ser vendidas como metal, se procedió en 1935 a emitir billetes de 5 y 10 pesetas, como «Certificado de Plata», siendo retiradas las monedas de plata de 5 pts. de la circulación.
Durante la Guerra Civil Española, la economía del país se desplomó y con él su moneda. Incluso con las devaluaciones, el Banco de España tuvo que imprimir billetes de valores menores, tales como 50 céntimos, 1, 2, 5 y 10 pesetas, debido a la imposibilidad de comprar metales.
Tras la recuperación de la economía española, las necesidades monetarias del país cambiaron. En 1974 ya había 700 millones de billetes en circulación, muchos de ellos de baja denominación, y en 1978 la cifra llegaba a mil millones. Pese a que la peseta había perdido valor, el billete de mayor valor seguía siendo el de 1000 pesetas y eran necesarios muchos de estos billetes para pagos cotidianos.
Por este motivo, desde la década de 1970, se fueron retirando los billetes menores para ser sustituidos por nuevas denominaciones. La emisión del primer billete de 5000 pesetas en 1976 fue la primera ocasión en más de un siglo en la que se ponía en circulación un billete superior a 1000 pesetas. En 1979 se introdujo la penúltima serie de billetes de peseta, con un código de distintos colores para cada valor. La misma serie se completó con los billetes de 2000 pesetas (1980) y 10 000 pesetas (1985). En 1982 cesó la impresión de billetes de 100 pesetas o inferiores, y 1987 dejaron de fabricarse billetes de 200 y 500 pesetas, empezando a circular monedas de estas cantidades.
En 1992 se introdujeron los últimos billetes en circulación (de 1000, 2000, 5000 y 10 000 pesetas) de dimensiones inferiores a los de la serie anterior. En 1997 fueron retirados de la circulación todos los billetes de series anteriores a las de 1992. Los cuatro billetes de la serie de 1992 quedaron como los únicos en vigor en los últimos años de vida de la peseta, hasta la entrada del euro en 2002.

martes, 15 de mayo de 2018

La mujer que sabía leer

 Marine Francen asoma con su primera película, La mujer que sabía leer (El sembrador), después de una larga carrera dentro del sector de cine con James Yvory e Ismael Merchant, y trabajando antes como ayudante de dirección de Olivier Assayas, Jean-François Richet y Michael Haneke.

Su primera obra deslumbra con una historia encajada en el año de 1852 en Francia, cuando son momentos difíciles. Corren los tiempos Napoleón III, con la represión de los hombres que apoyaban a la causa republicana.

Festival de San Sebastián 2017: 
Premio Nuevos Realizadores. 



Marine Francen

La película arranca con una escena de un valle de granjeros. El ejército de Napoleón III  en 1852 recluta a hombres para luchar contra quienes apoyaban a la causa republicana. La situación destroza la tranquila vida de los campesinos del valle. Al llevarse el ejército a todos los hombres, las mujeres se quedan solas, abandonadas. No tienen más remedio que organizarse ellas para sobrevivir y confiar en que sus maridos regresen pronto. Pero ya desde el primer momento sospechan que nunca regresarán.

La trama de la película avanza con la llegada de un hombre desconocido que huye de Francia. Pero decide quedarse en el valle con la intención de ayudar a las mujeres...

Destaca en la película la fotografía de Alain Duplantier, excelente.



































viernes, 4 de mayo de 2018

Wilkin & Sons Ltd



La familia Wilkin llegó a Tiptree, Essex y comenzó a cultivar en la granja Trewlands a principios del siglo XVIII. En 1865, la granja comenzaba a pasar de los cultivos herbáceos a las frutas, que se enviaban a los mercados de Londres. Para esa época, había unas 850 personas viviendo en Tiptree. Desde 1904 esto fue a través del Ferrocarril Ligero de Kelvedon y Tollesbury, y la compañía proporcionó la mayor parte del tráfico de carga en la estación de Tiptree hasta su cierre en 1962.

Después de que el primer ministro William Ewart Gladstone encomiara preservar la fruta a la población británica, Arthur Charles Wilkin fundó Britannia Fruit Preserving Company en 1885. Esto produjo las primeras conservas de la marca "Tiptree", con toda la producción vendida ese año a un comerciante que la envió a Australia. . Diez años después, 400 recolectores de temporada cosechaban anualmente 200 toneladas de fruta, de las cuales la mitad se convertía en mermelada y conservas.

Reformada como Wilkin & Sons, la compañía arrendó granjas tan lejanas como Dagenham y Suffolk. Para 1906, la compañía poseía 800 acres (320 ha) de tierra en granjas en Tiptree, Tollesbury y Goldhanger produciendo 300 toneladas de fruta por año, y alimentando a una fábrica capaz de alcanzar un pico de producción de 10 toneladas de mermelada de fresa por día. La compañía ha llevado a cabo una Real Warrant para conservas y mermeladas continuamente desde 1911.

Con la necesidad de una libra de azúcar por cada libra de fruta para producir 2 lb de conservas, la producción se detuvo durante la Primera Guerra Mundial debido a la falta de suministros esenciales. Pero en 1922, y ahora poseía 1,000 acres (400 hectáreas) de tierras de cultivo en ocho granjas, la compañía estaba creando nuevos productos récord de frutas y conservas. Una instalación de producción integrada, la compañía también poseía 100 casas, el molino de viento del pueblo y la forja del herrero, el Factory Club y el dominio absoluto del salón del Ejército de Salvación.

Durante la Segunda Guerra Mundial, la empresa y la fábrica quedaron bajo el control del Ministerio de Alimentos, y siguieron produciendo sus conservas junto con otros productos alimenticios esenciales.

En 2010, la compañía celebró su 125 aniversario, destacada por la visita de SM la Reina Elizabeth II. La compañía encargó una obra teatral para relatar la vida de John Joseph Mechi, orfebre, inventor y agricultor experimental en Tiptree Hall. Writtle College recibió el encargo de crear un jardín "Tiptree" en el Chelsea Flower Show. [1]

Peter Wilkin, el bisnieto del fundador, sigue siendo una parte integral del negocio. A través de un fideicomiso, los empleados poseen una parte del negocio.

La empresa cultiva 1,000 acres (400 ha) en Tiptree y sus alrededores, y cultiva gran parte de su propia fruta, incluyendo fresas, ciruelas, cerezas, frambuesas, moras, membrillos, nísperos y Little Scarlet, una pequeña variedad de frutillas con una intensidad única e intensa. sabor. La facturación superó los £ 34 millones en 2012, y el negocio emplea a más de 250 empleados a tiempo completo con muchos más durante la temporada de recolección de frutas.

























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Colección de tarros de Wilkin & Son Ltd 
con objetos caprichosos de Eduardo Ruigómez: