sábado, 11 de mayo de 2013

Dolly & Satchmo


Foto de Eduardo Ruigómez - Dolly (1996-2003). Dolly vivió la mitad de años que sus primas. Bagajes de la clonación: nace con seis años de edad y muere seis años después. Fruto de la tecnología, pasa su corta vida como semental y llena de achaques, hasta el sacrificio para acortar su agonía.
Louis Armstrong - Hello Dolly. Armstrong (1901-1971) nace
en una entorno pobre, se educa en las calles de Nueva Orleans.
Gracias a la familia judía Karnofsky se incia en la música como
cornetista. Pasa su intensa vida con su trompeta y su orquesta
dedicado al jazz hasta sus últimos días. Hello Satchmo for ever.

lunes, 6 de mayo de 2013

Muchos años después, Ten Years After



Boogie On

I got home too late last night, I wasn't feelin' too groovy
I went and done a terrible thing, I forgot to boogie - huh!
I should've got it on, get off on the blues
I'll show you how it goes, I want you all to boogie!

All - right!
Boogie alright, boogie alright, boogie alright baby
Boogie all night baby, boogie all night baby
Boogie all night baby

lunes, 15 de abril de 2013

Re-Introducing Photography

Cuando la técnica alcanza la excelencia, Basho nos lanza una sugerente proposición desde Filadelfia: "Aprietas el botón, haces el resto". Los tiempos cambian. En 1888 la propuesta de Kodak, cuando introdujo el carrete de papel en el mercadoiba en sentido opuesto: "Usted aprieta el botón, lo demás es cosa nuestra". Supongo que los humanos somos contradictorios y buscamos lo que no tenemos. Del ordenador al laboratorio solo hay un paso, distancia similar a la que existe entre el rascacielos y la caverna.

     Mensaje de Basho en su web



lunes, 1 de abril de 2013

Un sano espíritu de contradicción



Michael Radford: 1984
La lectura de un artículo de Evgeny Morozov en El País (31 de marzo de 2013), titulado "Los peligros de la perfección", me sorpende por su forma precisa de analizar los peligros que traen los avaces tecnológicos cuando surge la ambición extrema del control del conocimiento. En un mundo rendido a la tecnología, capaz de suplantar los dioses de nuestros sueños por otros compuestos de chips y bits, se agradece un mensaje de alerta ante esta nueva versión de idolatría. Atribuir (y delegar) a la tecnología el control de los procesos de análisis y registro en aras de la perfección, es una cesión arriegada, capaz de aniquilar la memoria y las raíces del espíritu de los griegos, del Renacimiento y de la Ilustración.

La idea de futuro la entiendo orientada a la perfección humanista, en el que la tecnología sólo adquiere un papel instrumental secundario. Basta leer las novelas 1984 de George Orwell y Fahrenheit 451 de Ray Bradbury para comprender los peligros que nos acechan.
2001 Odisea del espacio: HAL

 

Selecciono dos citas dentro del artículo Morozov que acotan su reflexión:

François Truffaut: Fahrenheit 451
(1966)
<<En su brillante ensayo Elogio de la incoherencia, de 1964, el filosófo polaco Leszek Kolakowski sostenía que, dado que a menudo nos vemos enfrentados a opciones igualmente válidas en las que se impone una dura reflexión ética, ser contradictorio es el único modo de impedir convertirse en un ideólogo doctrinario. Para Kolakowski, la coherencia absoluta es idéntica al fanatismo.>>

<<"Vean, pues, los ingenieros cómo, para ser ingeniero, no basta con ser ingeniero", escribió José Ortega y Gasset.>>

Los excesos siempre pasan factura. Más nos vale mirar por el retrovisor (la crisis de los tulipanes en el S. XVII en Holanda, o la crisis financiera e inmobiliaria actual en todo el mundo) y controlar los impulsos de la ambición.


miércoles, 13 de marzo de 2013

Libro ] STOOPS [

Portada dellibro ] STOOPS [ de Eduardo Ruigómez, editado por Los Libros del Cormorán



El libro ] STOOPS [  obedece a la necesidad de expresar una forma de observar el mundo que nos rodea, con toda la complejidad que se desprende de nuestros sentidos y emociones. Pretende con ello incitar a un ejercicio de reflexión abierta, por ejemplo: ¿puede una coleta convertirse en un nudo gordiano?

En sus páginas conviven fotografías y textos en torno a una serie de conceptos abiertos a la imaginación: LA VENTANA, SOBRE LOS LIBROS, SAPABURUS, MIRAR SOÑAR, LA DERIVA DE LOS SUEÑOS, SHACKS y NUDOS Y COLETAS. Textos y fotografías que no se explican sino que se complementan, cruzan sus significados, confrontan sus propuestas para confluir en un lector que piensa.

Puedes encontrarlo en www.librosdelcormoran.com y en librerías especializadas (Ivorypress, Panta-Rhei, Caixaforum Madrid, La Central, Kowasa) y en librerías generales (Polifemo, Altazor). Consulta las nuevas incorporaciones de puntos de venta en la web de la editorial.

martes, 12 de febrero de 2013

Las grietas del infinito


Ahora que la muerte de Eugenio Trías nos ha dejado un gran vacío en el terreno de las Humanidades, evoco una pequeña historia personal en la que su espíritu intelectual estuvo presente:

En 2008 realicé un retrato fotográfico de un pintor excepcional, cuya obra seguía desde hace mucho tiempo. Su obra, abstracta y sobria en su representación, es tremendamente matérica, plena de rugosidad, color y volumen. Su universo de interés flota entre el espíritu y la ciencia. Un intelectual asceta, honesto, rebelde, reacio al mercado del arte. Le propuse a través de unos bocetos un concepto que envolvía la esfera del pintor y de su trabajo final. 

La fotografía final, lo que llamo un Stoop, muestra al pintor con su ropa de trabajo sentado en una frágil silla de tijera, delante de un inmenso cuadro, mágico, con una incalculable gama de verdes luminosos empapados sobre el yeso rugoso. La escena se completa a la izquierda con una estufa y a la derecha, sobre un cubo, con un pequeño equipo de música conectado a un enchufe. En la parte superior de la fotografía ecribí esta frase: "Las grietas del infinito".
Eugenio Trías - Lo bello y lo siniestro (1981)

Dedicamos mucho tiempo a hablar de filosofía, religión y matemáticas. Antes, durante y después de la sesión fotográfica. En algún momento me habló de su amigo Eugenio Trías, con el que solía discutir sobre su filosofía del límite.

 La conexión a tres bandas fue imediata. El concepto propuesto, Las grietas del infinito, adquiría un significado integrador, redondo para el retrato. Aproveché el momento para citar unas palabras de Trías de su libro Lo bello y lo siniestro, que siempre me acompañan y que tanto han influido en la forma de ver y materializar mis fotografías escritas y dibujadas: "La belleza es siempre un velo (ordenado) a través del cual debe presentirse el caos". Una idea que me transporta de forma radical a los conceptos del límite (del infinito, del punto donde confluyen dos líneas paralelas) y del contraste (de las percepciones, de la realidad, de las ideas).

La historia del retrato del pintor acabó de una forma inesperada y frustrante. Desde el primer momento estuve convencido de que este retrato era el mejor que había realizado en todos los aspectos. Y quise compartirlo. Pero el pintor me prohibió difundir cualquier aspecto relacionado con él, ni su nombre ni su pintura, y por extensión el retrato que le hice. De ahí que no aparezca aquí su nombre ni pueda llevar su retrato a una exposición o a mi página web. Sigo confiando en que en cualquier momento el pintor me libere de su veto.

 De alguna manera, lo bello y lo siniestro se encontraban alrededor de un lienzo y una fotografía.


 

jueves, 3 de enero de 2013

Lasquetty se viste de Creonte


CREONTE

¿Para quién, sino para mí mismo, debo gobernar esta tierra?

HEMÓN

No hay ciudad que sea de un solo hombre.

CREONTE

¿No se estima que la ciudad es de quien tiene el poder?

HEMÓN

Solo, podrías mandar bien en una ciudad desierta.


Fragmento de Antígona, de Sófocles (Editorial Debolsillo. Traducción de Luis Gil)


Fotografía © 2013 Eduardo Ruigómez - Neptuno observa impotente la deriva

lunes, 31 de diciembre de 2012

De nudos y tinieblas, de confines y fulgores

Fotografía de Eduardo Ruigómez 
Escena 1ª. Imagino una selva de neuronas invadida por la niebla espesa. Los nudos se suceden en las dendritas fosilizadas. El registro de actividad es plano, el vacío se traga los ruidos mecánicos. Me encuentro en el ocaso de lo incomprensible, soy hijo de las tinieblas. El laberinto es el único horizonte a la vista.

Escena 2ª. El viento modela las sensaciones, aparece la luz, tenue al principio, invasora después. El silencio se frota las legañas del letargo y aparece la voz asidua de Eliot: 

   <<¿Me atrevo
   a molestar al universo?
   En un minuto hay tiempo
   de decisiones y revisiones que un minuto volverá del revés.>>* 

Escena 3ª. Los nudos son ramas, las ramas hojas, las hojas aire, el aire vida. Desde los confines de mi universo llega el fulgor de la razón: que el día sigue a la noche que sigue al día.


*La canción de amor de J. Alfred Prufrock (Traducción de José María Valverde)

jueves, 20 de diciembre de 2012

Porca miseria

Fotografías de Eduardo Ruigómez - "Abraza tu hospital" - Campaña de apoyo a la Sanidad Pública - Hospital Puerta de Hierro
Únete a Avaaz
http://www.eduardoruigomez.com/http://www.eduardoruigomez.com/
http://www.eduardoruigomez.com/
Rueda de prensa de la Ministra de Sanidad Ana Mato
Vídeo SANIDAD PÚBLICA SÍ SE PUEDE




PREGUNTAS SIN RESPUESTA

<<1. ¿Podría por favor confirmar que los nuevos hospitales de gestión privada tienen que dar beneficios a sus inversores?

Ejemplo de pregunta retórica. Obviamente, las empresas no son ONG y siempre persiguen conseguir beneficios. Que lo hagan dependerá de su gestión. En 2011, las constructoras de los seis hospitales cuya gestión se privatizará escribieron a la Comunidad para reclamar más dinero. Pedían 80 millones extra y advertían del “colapso” de los centros en caso de no recibirlos.

2. ¿Puede confirmar que el beneficio obtenido por el hospital de gestión privada viene de los impuestos de los ciudadanos?

Los pagos que se hacen a los hospitales gestionados por empresas proceden de los presupuestos de la Comunidad.

3. ¿Puede confirmar que el beneficio de un hospital de gestión privada será mayor cuanto menos gaste por paciente atendido?

Parece evidente. La Consejería de Sanidad pagará una cápita a la empresa que gestione la actividad sanitaria del hospital. Será una cantidad fija anual por habitante. Si ese paciente tiene que someterse a un procedimiento en otro centro, o si por libre elección decide ser tratado fuera, el hospital resulta penalizado porque debe abonar a la Administración el tratamiento. El dinero sigue al paciente, como proclama desde hace años la Consejería. Al hospital de gestión privada le interesará derivar lo menos posible y evitar que se le marchen los enfermos.

4. ¿Se ha puesto algún límite a los beneficios de las empresas concesionarias? ¿Y al sueldo de sus gerentes?

Los pliegos de los concursos para adjudicar los hospitales aún no han salido. En casos previos, no existen tales límites.

5. Si las empresas concesionarias tienen pérdidas, ¿quién las rescatará? ¿Y a los pacientes?

Con el hospital de Alzira (Valencia) quedó claro que, si el negocio fracasa, la Administración se encarga de rescatarlo. Las pérdidas hicieron que la Comunidad Valenciana rescindiera el contrato de concesión a Ribera Salud y volviera a sacarlo con mejores condiciones. Lo ganó la misma adjudicataria. El hospital de Manises, con la misma gestión que quiere implantar en seis hospitales el Gobierno de Madrid, acumula pérdidas y ha pedido a la Comunidad Valenciana que mejore las condiciones del contrato.

6. ¿Por qué ninguno de los 10 mejores hospitales de EE UU están gestionados por empresas con ánimo de lucro?

Diversos estudios publicados en revistas científicas han demostrado que la calidad de la asistencia se ve mermada en centros que tienen ánimo de lucro.

7. ¿Por qué pagar 441 euros por paciente en 2013, cuando en 2012 nos han costado 347?

Los seis hospitales de gestión mixta costaron, según cálculos de la Asociación de Facultativos Especialistas de Madrid (Afem) a partir de los presupuestos, 347 euros por persona y año. La Consejería de Sanidad explica, sin ofrecer datos concretos ni ningún tipo de documentación, que en realidad los hospitales gastan más porque derivan a muchos pacientes a otros centros. Esa actividad no se les cobra, porque aún son públicos, pero supuestamente se hará cuando sean de gestión privada.

8. ¿Por qué los presupuestos de 2013 recortan en los hospitales de gestión pública (-18%) y aumentan en los de gestión privada (+9%)?

El consejero, Javier Fernández-Lasquetty, respondió a esa cuestión en una rueda de prensa la semana pasada. Dijo que parte del aumento se debe a que el hospital de Móstoles (gestión privada) se inauguró en marzo de 2012, por lo que en 2013 se le paga el año completo. Pero hay que tener en cuenta que los contratos de hospitales como Valdemoro (gestión privada) se actualizan al IPC +2, algo que no sucede con los centros públicos, que ven mermadas sus cuentas año a año.

9. ¿Qué opinión tienen de los conflictos de intereses del director general de Hospitales y de los dos anteriores consejeros de Sanidad?

Los sanitarios se refieren a los trasvases entre Administración y empresas privadas. El director de Hospitales, Antonio Burgueño, trabajó para empresas de la sanidad privada antes de llegar al cargo. Tanto Manuel Lamela como Juan José Güemes, exconsejeros de Sanidad, tienen ahora intereses en el sector sanitario privado.

10. ¿Por qué piden 533 millones cuando recortan 60? ¿Para qué los 473 millones restantes?

La última de las diez preguntas se la han hecho también los sindicatos y el comité profesional que ha estado negociando con la Consejería de Sanidad. Es la cantidad que les exige recortar para retirar el plan de sostenibilidad que incluye las privatizaciones. Pese a que el consejero asegura que los 533 millones resultan de restar el presupuesto de 2012 del de 2013, lo cierto es que la diferencia es solo de 61 millones (de 7.172,5 este año a 7.111,5 el próximo). En rueda de prensa, Lasquetty aludió a un fondo de contingencia. Este diario solicitó los datos concretos; no le fueron facilitados.<<


(El País 22 de diciembre de 2012)

domingo, 9 de diciembre de 2012

Beyond the bubble

¿Hay vida más allá de la burbuja? Trás la lectura del artículo El estallido que viene, de Adolfo García Ortega en El País del 30/11/2012, el desasosiego me invade. Inútil esperar a que el otro reaccione. Quizás sea la hora de cambiar nuestro disfraz de procastinators apáticos por el de superhéroes en acción. Es la hora de coger papel y lápiz para elaborar la lista de acciones (posiblemente empiece mi lista con la lectura de y sobre los griegos clásicos, la mejor forma de coger fuerzas rápidamente). Acción > Reacción. Ya veremos lo que nos aguarda con la llegada del nuevo año. 2013 se me antoja como una ventana de esperanza de última oportunidad. Feliz año nuevo. 

Fotografía de Eduardo Ruigómez - Alcalá de Henares, 2011

martes, 27 de noviembre de 2012

El otoño de Slama 2

Fotografía de Eduardo Ruigómez - El otoño de la señora Slama 5

Fotografía de Eduardo Ruigómez - El otoño de la señora Slama 6

Fotografía de Eduardo Ruigómez - El otoño de la señora Slama 7

Fotografía de Eduardo Ruigómez - El otoño de la señora Slama 8

Fotografía de Eduardo Ruigómez - El otoño de la señora Slama 9

lunes, 26 de noviembre de 2012

El otoño de Slama 1

Fotografía de Eduardo Ruigómez - El otoño de la señora Slama 1
Fotografía de Eduardo Ruigómez - El otoño de la señora Slama 2
Fotografía de Eduardo Ruigómez - El otoño de la señora Slama 3
Fotografía de Eduardo Ruigómez - El otoño de la señora Slama 4

lunes, 5 de noviembre de 2012

lunes, 29 de octubre de 2012

When the trumpet sounds the call - Feliz Halloween


Louis Armstrong and Danny Kaye - When the Saints Go Marching In
(de "The Saints", canto cristiano belga)

WHEN THE SAINTS GO MARCHING IN
(Letra original)

We are traveling in the footsteps
Of those who've gone before
But we'll all be reunited (but if we stand reunited)
On a new and sunlit shore (then a new world is in store)

O when the Saints go marching in

When the Saints go marching in
O Lord, I want to be in that number
When the Saints go marching in

And when the sun begins to shine

And when the sun begins to shine
O Lord, I want to be in that number
When the Saints go marching in

When the moon turns red with blood

When the moon turns red with blood
O Lord, I want to be in that number
When the Saints go marching in

On that hallelujah day

On that hallelujah day
O Lord, I want to be in that number
When the Saints go marching in

O when the trumpet sounds the call

O when the trumpet sounds the call
O Lord, I want to be in that number
When the Saints go marching in

Some say this world of trouble

Is the only one we need
But I'm waiting for that morning
When the new world is revealed

When the revelation comes

When the revelation comes
O Lord, I want to be in that number
When the Saints go marching in

When the rich go out and work

When the rich go out and work
O Lord, I want to be in that number
When the Saints go marching in

When the air is pure and clean

When the air is pure and clean
O Lord, I want to be in that number
When the Saints go marching in

When we all have food to eat

When we all have food to eat
O Lord, I want to be in that number
When the Saints go marching in

When our leaders learn to cry

When our leaders learn to cry
O Lord, I want to be in that number
When the Saints go marching in

sábado, 27 de octubre de 2012

Geometría plana con musgo

Fotografía de Eduardo Ruigómez - Geometría de setas 1
Fotografías de Eduardo Ruigómez - Geometría de setas 2 y geometría de lucernarios









viernes, 19 de octubre de 2012

Un nuevo mundo feliz

Un nuevo mundo feliz es un libro de Ulrich Beck de lectura imprescindible, sobre todo en el caso de los veinteañeros, para comprender mejor lo que sucede en el mundo del trabajo. El subtítulo centra el objeto de este ensayo: "La precariedad del trabajo en la era de la globalización".

Anónimo - Esclavos danzan en una plantación de Virginia - 1700s

¿En que se materializa esa precariedad en el trabajo? No sólo nos enfrenta a un panorama de escasez de puestos de trabajo, sino también a otras graves cuestiones que necesitan urgentes medidas y, de forma especial, un cambio cultural inmenso de la sociedad que equilibre todas las fuerzas implicadas (básicamente los políticos, que al final son los que siempre tienen la llave que abre o cierra puertas). El peligro de expansión de una esclavitud silenciosa es una realidad visible por cualquiera. Las empresas pierden su principal capital, equipos de personas profesionales, desde el momento en que sus estructuras están pobladas de becarios no remunerados que sustituyen a empleados con experiencia. Ese empobrecimiento, pan para hoy y hambre para mañana, deja ver bien claro sus secuelas desastrosas: vemos profesionales con años de experiencia desterrados del mercado sin piedad, sin futuro, y becarios en condiciones que recuerdan a la esclavitud, con largas jornadas y en muchos casos sin estar remunerados, al tiempo que no tienen directos modelos de referencia. El que sabe no trabaja y el que no sabe no aprende. Y las empresas inician el camino hacia la decadencia. Ese es el resultado de un diagnóstico para un gran crack social. 

¿No sería más lógico (y pienso de nuevo en los políticos que, como padres que corrigen las travesuras de sus hijos inmaduros, pueden marcar unas reglas de juego lógicas y hacerlas cumplir) que becarios y profesionales convivieran en largos ciclos de adaptación, tanto de la entrada de unos como de la salida de los otros, generando un flujo natural, no traumático, de continuidad del conocimiento de la empresa? Si admiramos el ejemplo del maestro y el artesano, tan bien reflejado en el Renacimiento, ¿por qué no seguir su ejemplo?: el sabio enseña al joven para convertirlo en un sabio que enseñe al siguiente joven. Con unos tiempos y una asignación económica que le permita vivir. Si creemos en el Estado del Bienestar, sólo hace falta ser consecuentes. Así de fácil.

Cito el primer párrafo del libro de Ulrich Beck:
Ulrich Beck - Un nuevo mundo feliz (1999)
Editado por Paidós


"La consecuencia involuntaria de la utopía neoliberal del libre mercado es la brasileñización de Occidente. Lo que más llama la atención en el actual panorama laboral a escala mundial no es sólo el elevado índice de paro en los países europeos, el denominado milagro del empleo en EE.UU. o el paso de la sociedad del trabajo a la sociedad del saber, es decir, qué aspecto tendrá en el futuro el trabajo en el ámbito de la información. Es, más bien, el gran parecido que se advierte en la evolución del trabajo en los denominados primero y tercer mundo. Estamos asistiendo a la irrupción de lo precario, discontinuo, impreciso e informal en ese fortín que es la sociedad del pleno empleo en Occidente. Con otras palabras: la multiplicidad, complejidad e inseguridad en el trabajo, así como el modo de vida del sur en general, se están extendiendo a los centros neurálgicos del mundo occidental."


domingo, 14 de octubre de 2012

Futuro en negro y blanco

¿Somos lo suficiente maduros como para forzar el futuro en base a parámetros meramente económicos?¿A dónde nos lleva un progreso tecnológico orientado principalmente al consumo?

¿Nuestros sistemas educativos forman personas, o lo que eufemísticamente se llama emprendedores?¿Qué significado tiene la palabra triunfar? 

El diccionario de la Real Academia Española da cinco acepciones, cada cual más jugosa: 1. intr. Quedar victorioso. 2. intr. Tener éxito. 3. intr. En ciertos juegos de naipes, jugar del palo del triunfo. 4. intr. Gastar mucho y aparatosamente. 5. intr. En la Roma antigua, dicho del vencedor de los enemigos de la República: Entrar con gran pompa y acompañamiento.

¿Es esto en lo que pensamos cuando educamos a las nuevas generaciones? ¿No sería mejor formar personas en base a valores culturales y humanísticos?

Descubrí hace dos años a Martha C. Nussbaum a través de su libro Sin fin de lucro, y asumí sus tesis inmediatamente. Ahora que va a ser investida con el Premio Príncipe de Asturias de las Ciencias Sociales, aprovecho para difundir información sobre ella a través de dos enlaces a unos artículos complementarios aparecidos en el suplemento Babelia de El País ayer: La utilidad de la filosofía (Lola Galán) y Una humanista de nuestro tiempo (Carlos Gual).

Fotografía de Eduardo Ruigómez

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Visita a la escuela

A diferencia de Friedrich Hölderlin, paseante de sueños incumplidos (cruzo a pié media Europa, desde Tubinga hasta Burdeos y al cabo de unos meses regresó sin cumplir el deseo de conocer el mar), Robert Walser practica un paseo tranquilo, atento a lo diminuto y aparentemente insignificante. Dos formas distintas de interpretar las señales externas que nos regala el cosmos cercano que nos rodea. Mientras Hölderlin implora a la tempestad que amenaza la calma de los oceános imaginados,  Walser interrumpe su vagar para detenerse a saludar al lechero que se cruza en su garbeo. 

En la lectura del libro Sueños de Walser (editado por Siruela), llego a un relato escueto titulado Visita a la escuela. El protagonista, un paseante emulando al autor, tropieza en el camino con una escuela y, simplemente, entra y se sienta a observar el desarrollo de la clase: canto, cálculo. No me resisto a citar unas pocas frases que casi abren y cierran el paseo: 

<<Una persona que caminaba con pasos elásticos por la calle se detuvo ante la escuela, llamó a la puerta, se presentó a la maestra, que preguntó sorprendida. Ésta lo condujo al interior, le ofreció una silla; él se sentó.>>...


...<<La profesora hacía brotar casi como una maga el afán infantil, la inteligencia, la capacidad de sus discípulos. En apariencia su trabajo era fácil, pero el observador se dijo que en ese éxito, en ese acabado redondo subyacían un enorme esfuerzo, orden y dirección previos, abundante paciencia, abnegación, benevolencia y comprensión. Ella se lo tomaba todo con suma tranquilidad; sin duda era una maestra, y el hombre que había venido de visita la respetaba sobremanera.>>

Ha pasado casi un siglo desde esta historia. Leerla en 2012 me deja un poso de melancolía que no sé descifrar.

domingo, 23 de septiembre de 2012

Déjate ayudar

Los niños de la Fundación Khanimambo en Praia Xai-Xai, Mozambique, quieren hacer llegar sus donativos de felicidad a todos aquellos que les cuesta sonreír porque los pantalones del verano no les abrochan o porque pasan más horas en la oficina que en casa.